Cada vez se me hace más habitual el
pensar que no debería estar donde estoy ahora, que no encajo con
nadie de mi alrededor, que tal vez y solo tal vez debería estar en
cualquier otro lugar. El sitio en el que vivo es tan monótono y
aburrido que llego a un punto en el que me digo “¿por qué estoy
aquí?”.
Tengo vagos recuerdos de cuando vivía
en la ciudad, pero cada día era algo diferente. Un ambiente
distinto. Caras de todo tipo. Infinitos lugares a los que ir y
venir... Es probable que no pueda decir mucho más, ya que estuve
allí durante tan solo mis 5 primeros años de vida, pero muchas
veces me replanteo qué hubiese pasado si no hubiera tenido que
mudarme.
Es posible que penséis que me caliento
demasiado la cabeza por pensar en cosas que pudiesen haber pasado en
vez de centrarme en el presente; sin embargo, estoy segura de que
vosotros también tendréis una situación parecida en mente, en la
que meditáis a menudo el qué hubiera pasado si hubieseis tenido la
oportunidad de tomar el “otro camino”. En mi caso, como ya dije
antes, fue el hecho de haber tenido que mudarme de la gran ciudad a
un pueblecito casi desamparado cuando tenía a penas 4 años y medio.
El pueblo natal de mi madre.
Cualquier persona que estuviese
escribiendo esto, ahora empezaría a relatar su vida hasta los días
en los que está, pero prefiero resumirlo todo y decir que ha sido la
misma mierda (con perdón en la palabra) que todos hemos vivido y
que, a día de hoy, ahora me importan bien poco. No lamentaré nada
de lo que ha pasado hasta ahora, ya que en todo lo que ha ocurrido,
he tenido tiempo más que suficiente para desahogarme y olvidarme de
todas aquellas malas experiencias.
Por supuesto, no todo ha sido malo. He
conocido muchas personas y he hecho un grupo de amigos a los que
realmente quiero y aprecio, pero a veces pienso que no tengo la
posibilidad de expandir mis amistades debido a que la mayoría de
personas de aquí no encajan con mi personalidad, y mucho menos con
mi forma de pensar. Es por esta razón por la que, al querer conocer
gente nueva y de mi misma mentalidad, me refugié en los videojuegos,
consiguiendo formar varias amistades gracias a ellos. He de decir,
que me alegro de haberlos conocido a todos. Las sonrisas y risas que
ni mi familia ni mi grupo de amigos conseguían a veces arrancarme,
lo habían conseguido estas personas “desconocidas” que
supuestamente no deberían tener nada que ver con mi vida diaria.
Desde pequeña, siempre me habían dicho los mayores que internet era peligroso. Que habían muchas personas con malas intenciones que pueden arruinarte la vida. No pienso negar eso, ya que actualmente, todavía las hay, pero es más que evidente que ya el mundo no es como antes. Alguien que conozcas por un juego o una red social puede llegar a tener la misma importancia que cualquier otro amigo del mundo "real", puesto que ellos comienzan a formar parte de nuestra rutina y pasamos a hablar con ellos constantemente, en cuanto nos es posible.
Es por esto que ahora me planteo lo siguiente. Si yo me hubiese quedado en mi ciudad natal, tal vez pudiera haber conocido a estos individuos en persona, aunque también cabe la posibilidad de que no las hubiese conocido nunca, como cabe el caso de mis actuales amigos. Lo que no se puede negar, es que sin duda, habría podido extender mis posibilidades. Es casi imposible comparar un pequeño pueblo con una gran ciudad en la que residen muchísimas más personas.
Eso sí, no quiero que os confundáis. No estoy diciendo que me arrepiento de haber venido aquí ni mucho menos. Estoy... lo que se puede decir "contenta" con todo lo de mi alrededor, pero como soy una persona como cualquier otra, no puedo conformarme tan solo con lo que tengo.
Los seres humanos tendemos a ansiar más casi inconscientemente, y es algo que no podemos controlar. De hecho, podría afirmar que el dicho "no sabes lo que tienes, hasta que lo pierdes" es verídico por esta cuestión. Es tanta la ansia del hombre por conseguir más, que en cuanto pierde algo que siempre ha tenido, se lamenta por no haberle ofrecido la auténtica atención que se merecía.
Finalmente, solo me queda añadir una cosa: Para aquellos que me conozcáis y estéis leyendo esto, siento si os ofendo al escribir tales palabras, pero estos son mis auténticos pensamientos. Por una vez quiero ser egoísta y hacerle saber al mundo lo que realmente se cruza por mi cabeza. Este es mi espacio de reflexión. No estáis obligados a leerlo y mucho menos a entender mi mentalidad. Es por ello que comprendo que tras leer cada publicación acabe desagradándoos cada vez más, sin embargo, quiero que os replanteéis una cosa si así es.
¿Por qué seguís leyendo?
No creo en absoluto que desagrades a nadie. Se nota que eres inteligente y que tienes muchas inquietudes. Yo por mi parte, seguiré "leyendote". Un abrazo.
ResponderEliminar