¡Muy buenas a todos/as!

Mi nombre real es Carmen María, pero podéis llamarme simplemente Camely, dado que ese es el apodo que he elegido para hacerme conocer en las redes.

Siempre he utilizado los blogs para escribir mis novelas, pero esta vez quería hacer algo distinto: Un diario. No soy de esas típicas chicas que apuntan cualquier tontería en ellos. Prefiero apuntar lo que pienso, lo que siento y todos aquellos sueños que me gustaría cumplir.

Llevo pensando en este proyecto desde hace mucho tiempo, pero hasta ahora no me he atrevido a hacerlo realidad. Expresar y explicar vivencias a desconocidos es algo que me aterroriza, pero si así puedo ayudar a más personas a que no pasen por lo mismo o, por el contrario, a sentirme mejor, entonces no veo por qué no hacerlo.

Sé que un diario normalmente es para escribir todos los días. NORMALMENTE. Pero solo escribiré cuando lo vea necesario.

Bueno, sin más me despido y gracias por leer esta pequeña introducción. ¡Un saludo!

lunes, 15 de agosto de 2016

Remolino de sentimientos

     Sinceramente, no sé qué más decirte que ya no sepas. Estoy empezando a darme cuenta de lo repetitiva que puedo llegar a ser, pero son tantos los sentimientos que albergo por ti y que se arremolinan en mi interior, que no puedo evitar querer expresarlos sin más, aunque ya te los haya confesado un millar veces.

     Podría decirte que me encanta tu sonrisa, como tantas veces me lo has dicho tú a mí, sobre todo si la causante de ella justamente soy yo. Sabes perfectamente que con la más mínima cosa puedo llegar a extasiar de felicidad, pero con tan solo ver una de tus sonrisas me basta para seguir animada el resto del día.

     Son incontables las veces que mi mente llega a distraerse pensando en ti, en todo lo que hemos pasado hasta ahora y en lo que todavía nos falta por recorrer. Rememorando todos esos días que tan especiales se me hicieron e imaginando lo que podría llegar a suceder. Y, mientras todo esto ocurre, los latidos de mi corazón comienzan a acelerarse sin que tome consciencia de ello.

     Los días se me hacen pesados al no poder verte y, sin embargo, los ratos que pasamos juntos transcurren en un simple instante, dejándome siempre con ganas de pasar más tiempo a tu lado.

     Adoro la forma en que me abrazas, cubriéndome con tus cálidos brazos con un cariño y una delicadeza que simplemente me encantan. Ya te lo he dicho muchas otras veces, aun así vuelvo a insistir en que no podría sentirme más cómoda estando entre tus brazos.

     También, me enternece mucho el hecho de que trates siempre de no incomodarme, dando pequeños pasos para asegurarte del todo y tratándome en todo momento con sutileza, como si temieras el hecho de poder romperme por hacer un mal movimiento. Con ese único detalle, me demuestras perfectamente lo importante que soy para ti.

     Aún hay veces en las que pienso que todo parece un hermoso sueño, capaz de desvanecerse en cualquier momento y dejarme con el sabor agridulce de un despertar lejos de ti. Sin embargo, eres precisamente tú quien se encarga de hacer desaparecer esos tontos pensamientos, haciéndome pisar la auténtica realidad con firmeza y haciéndome sentir que es mucho mejor que cualquier sueño.

     … Nunca pensé que una simple frase pudiese tornar mi vida de esta forma, y no sabes lo feliz que estoy siendo al estar junto a ti. Una vez más, gracias por alentarme aquella vez a decirlo. Gracias por darme la oportunidad de conocerte cada día un poquito más. Y, sobre todo, muchas gracias por seguir siendo tú mismo, porque es así como me enamoraste sin darte cuenta.


     “Porque eres tú”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario