Sinceramente, no sé qué más
decirte que ya no sepas. Estoy empezando a darme cuenta de lo repetitiva que
puedo llegar a ser, pero son tantos los sentimientos que albergo por ti y que
se arremolinan en mi interior, que no puedo evitar querer expresarlos sin más,
aunque ya te los haya confesado un millar veces.
Podría decirte que me encanta tu
sonrisa, como tantas veces me lo has dicho tú a mí, sobre todo si la causante
de ella justamente soy yo. Sabes perfectamente que con la más mínima cosa puedo
llegar a extasiar de felicidad, pero con tan solo ver una de tus sonrisas me
basta para seguir animada el resto del día.
Son incontables las veces que mi
mente llega a distraerse pensando en ti, en todo lo que hemos pasado hasta
ahora y en lo que todavía nos falta por recorrer. Rememorando todos esos días
que tan especiales se me hicieron e imaginando lo que podría llegar a suceder.
Y, mientras todo esto ocurre, los latidos de mi corazón comienzan a acelerarse
sin que tome consciencia de ello.
Los días se me hacen pesados al
no poder verte y, sin embargo, los ratos que pasamos juntos transcurren en un
simple instante, dejándome siempre con ganas de pasar más tiempo a tu lado.
Adoro la forma en que me abrazas,
cubriéndome con tus cálidos brazos con un cariño y una delicadeza que
simplemente me encantan. Ya te lo he dicho muchas otras veces, aun así vuelvo a
insistir en que no podría sentirme más cómoda estando entre tus brazos.
También, me enternece mucho el
hecho de que trates siempre de no incomodarme, dando pequeños pasos para
asegurarte del todo y tratándome en todo momento con sutileza, como si temieras
el hecho de poder romperme por hacer un mal movimiento. Con ese único detalle,
me demuestras perfectamente lo importante que soy para ti.
Aún hay veces en las que pienso
que todo parece un hermoso sueño, capaz de desvanecerse en cualquier momento y
dejarme con el sabor agridulce de un despertar lejos de ti. Sin embargo, eres
precisamente tú quien se encarga de hacer desaparecer esos tontos pensamientos,
haciéndome pisar la auténtica realidad con firmeza y haciéndome sentir que es
mucho mejor que cualquier sueño.
… Nunca pensé que una simple
frase pudiese tornar mi vida de esta forma, y no sabes lo feliz que estoy
siendo al estar junto a ti. Una vez más, gracias por alentarme aquella vez a
decirlo. Gracias por darme la oportunidad de conocerte cada día un poquito más.
Y, sobre todo, muchas gracias por seguir siendo tú mismo, porque es así como me
enamoraste sin darte cuenta.
“Porque eres tú”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario