Siento el corazón latir con fuerza. Puedo notar perfectamente cómo estos sentimientos crecen más cada día que pasa. Estoy volviendo a ser enredada entre las cálidas pero traicioneras redes del amor sin siquiera poder evitarlo.
Ha ocurrido todo demasiado rápido. Siquiera lo conozco de hace relativamente poco tiempo. Y, lo que es peor, la distancia es algo que podría afectarnos de sobremanera. Cualquier persona racional diría que es una locura... Aún así, ¿sabéis qué? Acabo de darme cuenta de una cosa: me encantan las locuras.
Si el destino ha querido poner a esa persona en mi camino debe ser por algo, y lo cierto es que me alegro de que así haya sido. Por ahora puedo afirmar que aunque no pueda verlo en persona en estos momentos, siento cómo nuestros lazos se van uniendo lentamente. Es la primera vez que una persona me muestra con tanto ímpetu que le intereso, que quiere algo más conmigo, pero sobretodo que a pesar de ello quiera ir poco a poco, paso por paso y sin forzarme a ir demasiado rápido ni demasiado despacio.
Adoro cada una de nuestras conversaciones. El cómo consigue hacerme sonreír o ponerme nerviosa con tan solo una frase o una simple palabra. El que se preocupe por mí y el que me pregunte cómo estoy y qué tal me ha ido el día. El hecho de que sea el primero en saludarme por las mañanas y el último en despedirse de mí deseándome buenas noches, diciéndome que soñará conmigo, prometiéndome que volveremos a hablar al día siguiente y terminando por mandarme unos besos de despedida.
Estoy volviendo a ilusionarme, pero eso solo consigue que el miedo también se instaure en mi pecho. No quiero volver a ver cómo mi corazón se rompe en mil pedazos, ni mucho menos el tener que volver a unirlo uno a uno por piezas. Soy consciente de todos los inconvenientes que habrían si llegáramos a formalizar esta relación, es por ello que yo tampoco quiero dar nada por sentado.
Por ahora, estoy conforme con lo que tenemos. Estoy feliz, animada y, de no ser porque parte del tiempo lo utilizo en cubrir mis necesidades básicas o estudiando, podría llegar a aseguraros que pienso las 24 horas del día en él.
Para seros sincera, aún no puedo creer que me esté pasando todo esto. Hasta ahora la mala suerte me acompañaba siempre en este tema, pero de repente, cuando ya casi me había rendido y estando desinteresada en volver a enamorarme, el destino hace una vez más de las suyas.
Solo espero que esta vez sí sea la persona indicada, pues estoy dispuesta a atesorar su corazón si me lo entrega y, al mismo tiempo, a ofrecer mi corazón a cambio.
... Al final vas a tener razón. "El amor, al igual que la felicidad, es una cualidad evasiva. Cuanto más la buscas, menos la vas a encontrar"... Y en este caso, cuando siquiera lo buscas, te lo encuentras sin avisar. Si estás leyendo esto, perdona por robarte la cita, pero es que me gusta mucho cómo explicas y simplificas todo con unas sencillas líneas. Haces que todo resulte más fácil de entender.
Me fascina tu forma de expresarte. Tu personalidad. Tus bromas. Tus halagos.
Adoro todo de ti. Pero es que ya te lo he dicho...
Me encantas.
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