Y es en este momento cuando me doy de bruces con la cruda realidad. Sabía que todo acabaría mal, tenía ese pequeño presentimiento, pero lo ignoré por completo y decidí arriesgarme para descubrir si realmente era lo que me imaginaba.
"El ser humano es el único animal que se tropieza dos veces con la misma piedra". Esta ya es la segunda vez que me ocurre y no pienso volver a tropezar una tercera. La próxima vez procuraré esperar el tiempo suficiente o, mejor, que sean los demás los que se arriesguen a venir a por mí. Ya me he hartado de dar el primer paso, de dar la iniciativa. ¿Para qué? ¿Para volverme a equivocar y al final arrepentirme de mis actos? No puedo soportar eso más y sé que en parte me estoy contradiciendo.
Apenas ha pasado una semana, puede que siquiera eso, pero no puedo culparlo. Después de todo ambos acordamos que solo sería una "prueba". Por una parte me alegra haber acabado con eso que teníamos. Era un sin fin de negaciones a personas que preguntaban si estábamos juntos y otro sin fin en el que no sabía cómo explicar lo que teníamos, puesto que éramos más que amigos, pero mucho menos que una pareja. Algo indefinido que podría ser malinterpretado si se intentaba explicar a alguien.
Por otra parte, no puedo evitar el querer llorar y derramar lágrimas. Parece que el destino no me desea suerte en el amor. Parece como si quisiera que de una vez por todas cerrara mi corazón. Y es que lo está consiguiendo. Acabaré por cubrirme de un acero impenetrable en cualquier momento.
Por un instante me ilusioné, como siempre había pasado hasta ahora con las pocas personas que me habían gustado de verdad, pero una vez más esos sentimientos han sido completamente destrozados y convertidos en añicos.
Volveré a unir las piezas de mi corazón herido, pegándolas poco a poco con el aprecio de mis seres queridos, pero puedo aseguraros que después de eso, procuraré que la capa de metal que había estado construyendo lo rodee por completo, protegiéndolo y custodiándolo para que no vuelvan a dañarlo. Y si alguien quiere conquistarlo, deberá atravesar esa enorme barrera construida con mi furia y mi llanto.
Destino, ¿querías que me cerrara al amor? ¿Querías que renunciara a esos sentimientos con los que siempre había soñado? Pues acabas de lograrlo. Me rindo ante tus malévolas y ruines manos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario